Los Cerveceros de Milwaukee derrotaron 4×1 a los Rays de Tampa Bay y se consagraron campeones de la Serie Mundial de béisbol por primera vez en su más de medio siglo de historia.
Milwaukee ganó la final de las Grandes Ligas por un global de 4-1 en una noche en la que el venezolano William Contreras fue consagrado como Jugador Más Valioso (MVP) del Clásico de Otoño.
Contreras, una doble amenaza para los Rays durante toda la eliminatoria, es el tercer pelotero de su país en recibir el galardón después de Pablo Sandoval en 2012 y Salvador Pérez en 2015.

El receptor, que en la ofensiva logró ocho hits y cuatro carreras remolcadas en toda la serie final, culminó junto a su joven compatriota Jackson Chourio un año mágico para el béisbol venezolano.
Ambos, junto al relevista Antonio Senzatela, participaron también en marzo en el primer triunfo de Venezuela en el Clásico Mundial de béisbol.
“Es historia para mi país. Amo a Venezuela. Es mi país, gracias por todo el apoyo”, declaró Contreras, que ya había ganado un título en 2021 con los Bravos de Atlanta.
Chourio también aspiró al MVP por una Serie descomunal para un pelotero de 22 años. El martes igualó un récord de 1928 del legendario Babe Ruth de 10 hits en los primeros cuatro juegos de un Clásico de Otoño y el miércoles le sumó un undécimo imparable.
“Es increíble, estoy sin palabras”, alcanzó a decir un emocionado Chourio.
Del otro lado, los Rays del mexicano Jonathan Aranda y el dominicano Junior Caminero perdieron su tercera Serie Mundial y seguirán sin estrenar su palmarés.
Los Rays siguen en blanco
Tampa Bay, que el martes evitó la barrida con un triunfo en extra innings, es uno de los cuatro equipos que nunca han saboreado la gloria en las Mayores, junto a los Padres, Rockies y Marineros.
Los Cerveceros sí inauguraron la vitrina en su segunda Serie Mundial, tras la perdida en 1982.
Milwaukee ha sido una fuerza intratable en las Grandes Ligas, comenzando por una fase regular en la que logró el mejor registro general (103-59).
Con los abridores más dominantes y una temible ofensiva, los Cerveceros elevaron aún más su nivel en los playoffs (11-2), en los que masacraron 4-0 a los Dodgers de Los Ángeles de Shohei Ohtani, favoritos a un tercer título consecutivo.
En la Serie Mundial estuvieron a punto de completar otra barrida, pero Tampa sobrevivió en el cuarto partido con una milagrosa reacción en la duodécima entrada.
Los Rays salvaron el honor pero todavía necesitaban tres victorias más para completar una remontada que nadie ha logrado en una Serie Mundial.
Menos de 24 horas después, los Cerveceros regresaron al Tropicana Field de San Petersburgo (Florida) decididos a aprovechar su segunda bala.
