La programación para gira asiática gestionada por la Federación Panameña de Fútbol tiene elementos que permite a Thomas Christiansen descartar a entrenadores locales en inicio del nuevo proceso camino a la máxima cita del balompié mundial 2030.
Francisco Tuñón, entrenador con Licencia PRO otorgada por FIFA destacó que actualmente “No hay nivel para que un panameño forme parte del cuerpo técnico, y separar a cualquier aspirante al nuevo proceso, desacredita consolidar nuestro fútbol, para depender de los entrenadores foráneos”.

Indicó que con este sistema solo salen beneficiados los jugadores, pero descabeza desarrollo basados en fundamentos en la formación del deporte. El mercado planteado de esa manera ofrecerá a los clubes extranjeros paquete de jugadores en promoción de tres por uno para ser perfeccionados.
Destacó que no tomar en cuenta al local, provoca percepción de escasez en la oferta nacional para ser capaz de producir jugadores que cumplan con perfil adecuado en búsqueda del cometido. Recientemente los clubes de la Liga Panameña de Fútbol, quedaron eliminados de la Copa Centroamérica CONCACAF, considerándose una participación mediocre.
Tuñón dijo que la convocatoria de Thomas Christiansen es catalogada como una montaña rusa, para renovación de una selección que terminó con edades avanzadas que rayan en la longevidad deportiva después de la Copa del Mundo de Fútbol FIFA 2026.
Sentenció que brindar oportunidades a nuevas figuras, para que tengan experiencias con los automatismos tácticos en construir jugadas, esquemas y procedimientos más elaborados, respaldado del núcleo mundialista que tendrá variables progresivas en el medio campo y zaga defensiva.
La ilusión de la selección de fútbol de Panamá, al no tener entrenadores nacionales de nivel, incentiva la apuesta de enviar jugadores fuera de frontera para elevar destreza táctico y técnico sin idoneidad, aleja cada vez más al aspirante criollo en desarrollar, capacitar y brindar oportunidades en la formación de entrenadores.

