Miguel Ordoñez, director general del Instituto Panameño de Deportes reveló que trabajan un ambicioso proyecto innovador junto a la Caja de Ahorros y Banco Nacional para permitir viabilidad en la creación de fideicomiso administrativo que genere autogestión a cada uno de los recintos deportivos.
Agrega que este novedoso sistema permitirá a la empresa privada aportar donaciones directamente a los coliseos, además recibir ayuda técnica en mantenimiento y conducción diligente de proveedores en el sector no gubernamental con objetivos claros, predeterminados, acompañados de trámites más ágiles, eficaces y eficientes.

Cabe destacar que PANDEPORTES tiene obras abandonadas por más de 10 años que arrojan un costo estatal de alrededor 286 millones de dólares debido a la negligencia de los gobiernos de Varela/Saint Malo y Cortizo/Carrizo.
¿Patronato para el Estadio Kenny Serracín?
Actualmente existe a propuesta de ley “Que crea el Patronato del Estadio de Béisbol Kenny Serracín de David”, en Chiriquí, presentado por la diputada suplente del circuito 4-1, Tatiana Morales de Ramos.
Sería una solución institucional que permitiría la participación de los actores comprometidos con el desarrollo deportivo de la provincia, reduciendo la dependencia exclusiva de la inversión estatal y asegurando la preservación, modernización y plena funcionalidad de este importante recinto, que hoy presenta significativas señales de deterioro estructural.
Sin embargo, la figura de “patronato” funciona a medias desde su instauración ejemplarizante en el Estadio Nacional Rod Carew, puesto que todos los gastos son asumidos por la institución rectora del deporte panameña. Actualmente realizan mejoras por 999 mil dólares ejecutadas por Joama Contratistas, S.A.
El Instituto Panameño de Deportes utiliza modalidad de procedimiento excepcional y contrataciones directas para varias obras claves de mantenimiento con propósito a bajar mora en infraestructura deportivas.
El fideicomiso en Panamá es un contrato legal donde una persona (fideicomitente) transfiere bienes o derechos a un fiduciario (banco o entidad autorizada) para que los administre y disponga de ellos en beneficio de un tercero (beneficiario), cumpliendo un fin lícito y específico, ofreciendo protección patrimonial, planificación sucesoria y garantía, respaldado por un marco legal sólido y la supervisión de la Superintendencia de Bancos.

