La velocista estadounidense Sha’Carri Richardson acabó con el dominio de Jamaica en la prueba de los 100 metros lisos y se proclamó campeona mundial de la competencia celebrada en la ciudad de Budapest.
Richardson consiguió la victoria ante competitivo contingente de rivales, llevándose la medalla de oro dos años después de que un positivo por consumo de marihuana desbarató sus sueños olímpicos.
La nativa de Texas corrió por la calle 9, en el extremo más lejano, Richardson cronometró 10.65 segundos para igualar el mejor registro del año y fijar un récord para el campeonato mundial.
Además, superó a dos jamaicanas: Shericka Jackson por siete centésimas y Shelly-Ann Fraser-Pryce, cinco veces campeona del mundo, por 12.

Estados Unidos no ganaba el oro mundial femenino en la prueba reina de la velocidad desde que la triste y recientemente fallecida Tori Bowie se impusiera en Londres 2017. De hecho, ni siquiera había subido al podio en Doha 2019 y Eugene 2022, con triplete jamaicano a domicilio el pasado año para mayor escarnio público.

