La leyenda de la gimnasia Simone Biles, de regreso al alto nivel tras dos años de parón, logró en Amberes su 21º título mundial al ganar el concurso general, a menos de diez meses de los Juegos de París 2024.
Biles sumó su sexto título de campeona del mundo, algo que hasta ahora sólo había logrado otro icono como el japonés Kohei Uchimura. Con esta llegó a 34 medallas para convertirse en la gimnasta más condecorada de la historia.
Ya ganadora por equipos el miércoles, la estadounidense logró 58,399 puntos para quedar por encima de la brasileña Rebeca Andrade (56,766), que defendía el título, y de su compatriota Shilese Jones (56,332), quienes completaron el podio.

La norteamericana de 26 años firmó una actuación digna de su grandeza, logrando la mejor puntuación en tres de los cuatro aparatos. Solo las barras asimétricas, que nunca fue su preferido, se le escaparon. Con dos días de competición por delante, todo indica que la colección de la estadounidense aumentará, con cuatro finales por disputar.
La gimnasta de 1,42 metros regresa en el momento perfecto para afrontar los Juegos de París con total confianza. “Siempre tiene dificultades, no es perfecta. Pero ha probado a todo el mundo que puede ser mejor que antes, es como el vino, mejora con la edad”, dijo su entrenadora, la francesa Cecile Landi.
Biles finalmente se refirió a sus compañeras de podio: “Hemos tenido un podio 100% negro, encuentro esto increíble, ¡chicas negras mágicas!, sonrió. “Espero que esto muestre a las niñas pequeñas que todo es posible si deciden entrenar duro”.
