Motor City Machine Guns protagonizaron uno de los eventos estelares más caóticos que se recuerdan en la historia reciente de Friday Night SmackDown.
Alex Shelley y Chris Sabin vencieron a #DIY (Tommaso Ciampa y Johnny Gargano) en un disputado combate para determinar a los próximos retadores por los Campeonatos por Parejas de WWE.
Mientras celebraban sobre el ring, The Bloodline al completo irrumpió en escena. Nick Aldis, General Manager de la marca azul, intervino para evitar que la facción liderada por Solo Sikoa atacara a Shelley y Sabin.

Sin embargo, Sikoa señaló que solo deseaba darles la bienvenida a la empresa. Sabin y Shelley se presentaron formalmente al autoproclamado “The Tribal Chief”, asegurando que estaban preparados para enfrentarse a ellos en cualquier lugar y en cualquier momento.
Tras escuchar esto, Sikoa les propuso canjear su oportunidad en ese mismo momento, y los retadores no dudaron en aceptar.
Sikoa no tardó en intervenir en la lucha, subiendo al apron cuando sus hombres parecían perder la ventaja. En ese momento, el caos se apoderó del combate. Jimmy Uso y Roman Reigns aparecieron para atacar a Sikoa y Jacob Fatu, iniciando una pelea que los llevó hacia backstage. Mientras, Tama Tonga usaba al árbitro de escudo humano para detener un impacto de Sabin.
Con el oficial inconsciente, los tonganos se dispusieron a atacar a los retadores con sillas metálicas, pero fueron sorprendidos por un enmascarado, que no tardaría en revelarse como Jey Uso.
Gracias a su ayuda, Alex y Chris lograron dar la vuelta a la situación para obtener la victoria y sus primeros títulos en WWE en su segunda semana como superestrellas de la empresa.

